Mezclar el Petróleo, el Gas, la Maquinaria y los Hombres – Una Receta Para una Posible Tragedia

by Terry Bryant

En un mundo perfecto, las empresas pondrían la seguridad y la protección de sus recursos humanos y del medio ambiente por encima de los resultados de sus  operaciones.

Pero, por si usted aun no lo sabe, no vivimos en un mundo perfecto.

Tomemos, por ejemplo, los campos petroleros de Texas. Sí, la extracción de petróleo y gas es intrínsecamente peligrosa. Pero algo no parece estar muy bien toda vez que los accidentes fatales en los campos petroleros de Texas aumentaron en un 59 por ciento en el transcurso de un solo año (2011-2012) – y actualmente ha alcanzado su máximo en diez años.

Por supuesto, hay normas y normas de seguridad en vigor, pero la pregunta es – ¿son suficientes y se están aplicando?

La Industria del Petróleo y el Gas Industria Combate las Nuevas Regulaciones OSHA   – las describen como contraproducentes e innecesarias

Las industrias del petróleo y el gas emplean a más de 450.000 trabajadores. Pero incluso con una tasa de mortalidad por accidentes siete veces mayor al promedio nacional, parece que los grandes actores corporativos no quieren saber nada de un control más estricto.

Pareciera que a veces estas entidades operan bajo un código normativo totalmente independiente del resto de nosotros. Por ejemplo, las directrices de la OSHA (Administración de Seguridad y Salud en el Trabajo) exigen que las empresas manufactureras cuenten con extensos procedimientos escritos para evitar una fuga accidental de sustancias químicas peligrosas.

Sin embargo, las operaciones de petróleo y gas no las cumplen – estos requisitos no se aplican específicamente a ellos.

Básicamente, las grandes empresas de energía están diciendo que puedan vigilarse a sí mismas – algo así como si los zorros controlaran el gallinero. “Confíen en nosotros”, dicen (¿El Derrame de Petróleo en el Golfo de BP no les dice algo?)

También recurren a la cuestión de los costos – las nuevas regulaciones serán demasiado costosas, sobre todo para las operaciones de petróleo y gas más pequeñas. Pero suena un poco hueco si tenemos en cuenta que en el 2012 tan solo las empresas estadounidenses obtuvieron ganancias por $ 271 mil millones, las que ni siquiera incluyen los miles de millones de dólares recibidos de los  subsidios fiscales que disfrutan.

Sin embargo, pareciera que siempre hay suficiente dinero para los millones de dólares que se pagan en contribuciones a las campañas de congresistas y senadores amigos – por lo que el aumento de los costos como un argumento para combatir las medidas de seguridad adicionales necesita tomarse con reservas.

Los próximos pasos a tomar para la Seguridad en la Industria del Petróleo y el Gas

En primer lugar, echemos un vistazo a tan sólo una “micro-situación.” ¿Qué medidas de seguridad se pueden implementar a un costo mínimo para las compañías de petróleo y gas ahora?

Considere esto – las lesiones en las manos representan casi la mitad de los accidentes en la industria del petróleo y el gas. El costo promedio por lesión está  casi por debajo de los $ 22.000. (según la estimación del Consejo Nacional de Seguridad)

Estas lesiones pueden reducirse ampliamente con el uso de guantes de alta tecnología específicos para la operación que está siendo realizada. Los guantes especiales para protegerse de traumatismos, pellizcos, aplastamientos, penetraciones, abrasiones y cortes, y resistentes a los ácidos y a altas y bajas temperaturas…  pueden ser adecuados para los diferentes usos y entornos que los trabajadores de los campos de petróleo pueden enfrentar.

Sin duda, los guantes costarán mucho menos que el tiempo perdido y los gastos  adicionales provocados por una lesión en la mano. E incluso si no fuera así, ¿cómo se le puede poner un precio a la pérdida de una mano o un dedo, o incluso a la pérdida de la movilidad completa? Si le sucediese a usted, no podría ponerle un precio.

Ahora, la visión macro. Aunque las industrias del petróleo y el gas usan  tecnologías muy sofisticadas – algunos de las más avanzadas del planeta, muchas veces estas tecnologías son de propiedad exclusiva- es decir, cada empresa guarda celosamente sus secretos.

Todavía no existen estándares operativos de seguridad en toda la industria que se apliquen a todas las operaciones de petróleo y gas.

 • La industria de la aviación los tienen…

 • La industria de la energía nuclear los tienen…

 • Todos los automóviles producidos o importados en los EE.UU. los tienen…

¿Qué nos está impidiendo contar con los mismos estándares uniformes en esta parte tan integral de nuestra economía – el petróleo y el gas?

Esto es lo importante

Sí, las industrias del petróleo y el gas son intrínsecamente peligrosas – eso es de cajón. Por eso se les paga mucho dinero a los “matones” por su trabajo.

Pero cuando ocurren accidentes – pueden convertirse en desastres espectaculares.

La catástrofe de Deepwater Horizon, con casi cinco millones de barriles de petróleo diezmando el Golfo de México, fue y sigue siendo un desastre monumental de vidas perdidas, del medio ambiente, los peces, la vida animal y vegetal, y los medios de vida sostenibles de miles de residentes del golfo.

La respuesta tanto del gobierno como de la industria petrolera fue mediocre, en el mejor de los casos, y una desgracia en el peor. La gente murió. La vida silvestre murió. Las economías se arruinaron. Como pueblo y como nación, nosotros no sólo podemos hacer mejor las cosas – pero también debemos exigir que se hagan mejor.

Nuestro futuro depende de ello

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